Un innovador análisis de sangre podría transformar la detección del Alzheimer al permitir identificar la enfermedad años antes de que aparezcan los primeros síntomas, facilitando así un diagnóstico temprano y menos invasivo.
La prueba se basa en la medición del biomarcador pTau217, capaz de predecir la progresión del deterioro cognitivo incluso en personas aparentemente sanas, este avance representa una alternativa prometedora frente a métodos tradicionales más costosos o invasivos, como las tomografías cerebrales o la punción lumbar.
El estudio publicado en Nature Communications y desarrollado por el Mass General Brigham Neuroscience Institute junto a la Facultad de Medicina de Harvard, siguió a 317 adultos durante ocho años, los resultados confirmaron que niveles elevados de este biomarcador están asociados con una progresión más rápida de la enfermedad.
Asimismo los investigadores observaron que las personas con niveles bajos de pTau217 presentan menor riesgo de desarrollar Alzheimer, lo que abre nuevas posibilidades para la identificación temprana y la implementación de estrategias preventivas más efectivas.
Este tipo de prueba podría en el futuro, sustituir progresivamente procedimientos invasivos y complementar estudios de imagen como el PET, considerados hasta ahora el estándar en la detección precoz de la enfermedad.
El avance cobra especial relevancia ante el aumento global de los casos de demencia, según la Organización Mundial de la Salud, más de 57 millones de personas viven actualmente con esta condición una cifra que podría casi triplicarse para el año 2050.
Aunque su implementación masiva aún está en proceso, los expertos destacan que su bajo costo y facilidad de aplicación podrían convertir esta prueba en una herramienta clave para la medicina preventiva y el desarrollo de nuevos tratamientos contra el Alzheimer.

