El ministro de Educación Luis Miguel De Camps, encabezó una reunión junto a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, para fortalecer la seguridad en los centros educativos públicos mediante el despliegue estratégico de la Policía Escolar en zonas prioritarias.
La iniciativa busca garantizar entornos seguros para estudiantes, docentes y personal administrativo, como parte de una estrategia integral orientada a prevenir riesgos dentro y en los alrededores de las escuelas. El plan se basará en diagnósticos actualizados y criterios técnicos para optimizar los recursos y atender de manera efectiva las áreas más vulnerables.
Las autoridades destacaron que la seguridad es clave para un proceso educativo de calidad y reafirmaron su compromiso con el bienestar de la comunidad educativa, incluyendo el apoyo de programas como el Centro de Apoyo Psicoemocional, enfocados en fortalecer el sistema educativo preuniversitario.
