El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos se moderó en enero hasta el 2,4 % interanual, tres décimas menos que en diciembre y ligeramente por debajo de las previsiones del mercado, según informó el Buró de Estadísticas Laborales (BLS), El dato refleja una desaceleración en el ritmo de aumento de los precios, aunque todavía se mantiene por encima del objetivo del 2% que utiliza la Reserva Federal (Fed) como referencia para su política monetaria.
El informe fue publicado con dos días de retraso debido al breve cierre parcial del Gobierno federal ocurrido a inicios de mes.
Inflación subyacente y efecto de la política arancelaria
La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como energía y alimentos, también mostró una leve moderación al ubicarse en 2,5 % interanual, una décima menos que el mes anterior y en línea con las expectativas de los analistas.
Los mercados habían anticipado un impacto moderado de la política arancelaria impulsada por el presidente Donald Trump sobre los precios, aunque los datos de enero reflejan que por el momento, el efecto se mantiene contenido.
Comportamiento mensual de los precios
En términos mensuales, la inflación general aumentó un 0,2 % en enero, luego de haber subido un 0,3 % en diciembre, por su parte la inflación subyacente registró un incremento del 0,3 % en comparación con el mes anterior, una décima más que en diciembre.
El índice de vivienda volvió a ser el principal impulsor del alza mensual, con un aumento del 0,2 %, aunque mostró una desaceleración respecto al 0,4 % registrado el mes previo.
En cuanto a los alimentos, el índice general subió un 0,2 % en enero. Los precios de los alimentos en el hogar crecieron al mismo ritmo, mientras que los alimentos consumidos fuera del hogar aumentaron un 0,1 %.
Energía y otros sectores
El descenso en los costos de energía ayudó a compensar parcialmente los incrementos en otras categorías, en enero el índice energético cayó un 1,5 %, impulsado principalmente por una reducción del 3,2 % en los precios de la gasolina, en términos interanuales la energía disminuyó un 0,1 %, mientras que los alimentos registraron un aumento del 2,9 %.
Otros sectores que reportaron incrementos fueron las tarifas aéreas, el cuidado personal, la recreación, la atención médica y las comunicaciones, en contraste bajaron los precios de automóviles y camiones usados, muebles, operaciones del hogar y seguros de vehículos.
Clave para la política monetaria
La inflación junto con los datos de desempleo y del producto interior bruto (PIB) constituye uno de los principales indicadores que utiliza la Reserva Federal para evaluar la salud de la economía y definir el rumbo de su política monetaria.
La moderación registrada en enero podría influir en las próximas decisiones del banco central, especialmente en lo referente a las tasas de interés, en un contexto en el que los mercados observan de cerca cualquier señal de enfriamiento o presión persistente en los precios.
