La devoción a la Virgen de la Altagracia, patrona espiritual del pueblo dominicano, continúa fortaleciéndose más allá de las fronteras nacionales y se consolida como una de las tradiciones religiosas más representativas de la diáspora dominicana en Nueva York.
Este domingo la comunidad dominicana celebró una solemne misa en honor a la Virgen de la Altagracia en la Catedral de San Patricio ubicada en la Quinta Avenida, uno de los templos más emblemáticos de la ciudad, desde hace varias décadas, este espacio acoge la celebración como parte del calendario religioso y cultural de los dominicanos residentes en Estados Unidos.
A lo largo de los años esta eucaristía ha contado con la participación de altas autoridades dominicanas, entre ellas vicepresidentes de la República, primeras damas, ministros, legisladores, alcaldes y representantes diplomáticos, convirtiéndose en un punto de encuentro entre la fe, la identidad nacional y la vida institucional del país en el exterior.
El Consulado Dominicano expresó su agradecimiento al padre Joseph Espaillat por auspiciar y oficiar la misa, destacando su labor pastoral y su compromiso permanente con la promoción de los valores cristianos y familiares, así como su cercanía con la comunidad dominicana en Nueva York
La celebración se remonta a varias décadas atrás, cuando los primeros grandes grupos de migrantes dominicanos comenzaron a organizarse para mantener vivas sus tradiciones religiosas fuera del país, con el tiempo, la misa en honor a la Virgen de la Altagracia se ha convertido en uno de los actos más emblemáticos de la diáspora dominicana en Estados Unidos.

En diversas ocasiones, presidentes de la República Dominicana han asistido personalmente a esta celebración durante visitas oficiales o privadas a Nueva York, o han enviado delegaciones de alto nivel, subrayando el valor simbólico de esta tradición para los dominicanos en el exterior.
La eucaristía contó con la presencia del Consulado General de la República Dominicana, encabezado por el cónsul Vásquez Martínez, así como del congresista Adriano Espaillat, el comisionado de Transporte de la ciudad de Nueva York, Ydanis Rodríguez, el diputado Cirilo Moronta y otros líderes comunitarios, reflejando la trascendencia generacional de esta tradición.
Durante la homilía se destacó la importancia de los valores familiares, sociales y cristianos como pilares de la identidad dominicana, con un llamado a reforzar estos principios en el contexto de la vida migrante.
La misa se desarrolló en un ambiente de profunda fe, recogimiento y fue valorada por los asistentes como una expresión significativa del vínculo espiritual y cultural que une a los dominicanos con su país de origen.
