República Dominicana participará en la cumbre presidencial convocada por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, que se celebrará el próximo 7 de marzo en el hotel Doral de Miami, según reveló una fuente diplomática a N Digital.
De acuerdo con la información, la invitación oficial sería remitida en los próximos días a través de los canales diplomáticos correspondientes, no obstante el presidente Luis Abinader ya tendría contemplada la actividad en su agenda, lo que evidencia el interés del país en formar parte de este encuentro de alto nivel.
Articulación de un bloque regional frente a China
La cumbre tiene como objetivo principal consolidar un bloque regional que contrarreste la creciente influencia de China en América Latina, desde el entorno del mandatario estadounidense se ha expresado preocupación por la expansión estratégica del gobierno del presidente Xi Jinping en áreas consideradas clave para la seguridad y economía regional, como recursos naturales, producción de alimentos, infraestructura y rutas comerciales.
El encuentro reunirá a varios líderes latinoamericanos considerados aliados estratégicos de Washington, en un contexto marcado por la competencia geopolítica entre Estados Unidos y China, que ha intensificado su presencia económica y diplomática en la región durante la última década.
Importancia estratégica para el país
La eventual participación dominicana reviste especial relevancia debido a la posición geográfica del país en el Caribe, su histórica relación bilateral con Estados Unidos y su creciente protagonismo en el comercio, la logística y la inversión regional.
República Dominicana mantiene estrechos vínculos económicos con Estados Unidos, su principal socio comercial, al tiempo que ha desarrollado relaciones diplomáticas y comerciales con China en los últimos años, lo que añade un componente estratégico a su presencia en este tipo de foros.
Hasta el momento no se han ofrecido detalles oficiales sobre los temas específicos que abordará la delegación dominicana ni sobre la agenda formal de la cumbre, sin embargo la inclusión del evento en la agenda presidencial sugiere que el Gobierno busca mantener un rol activo en los espacios de articulación regional impulsados desde Washington.
La reunión en Miami se perfila como un escenario clave para el debate sobre alianzas estratégicas, cooperación económica y posicionamiento político en América Latina, en medio de un entorno internacional cada vez más competitivo y dinámico.
