Una explosión en un laboratorio clandestino de cocaína dejó un saldo de nueve personas fallecidas y ocho heridas, varias de ellas con quemaduras de gravedad, en una zona del Pacífico colombiano cercana a la frontera con Ecuador, informaron este viernes las autoridades del departamento de Nariño, el hecho ocurrió en un territorio indígena del pueblo awá, ubicado a unos 60 kilómetros del municipio de Tumaco, una región históricamente afectada por la producción y el tráfico de drogas ilícitas.
De acuerdo con las primeras investigaciones, la explosión se habría producido por la detonación de un cilindro de gas mientras se realizaban labores de procesamiento de cocaína en el lugar, el incendio se propagó rápidamente, provocando la muerte inmediata de varios trabajadores del laboratorio artesanal, el cual operaba de manera ilegal en una zona considerada prioritaria dentro de los esfuerzos de pacificación y control territorial del Estado colombiano.
El secretario de Gobierno de Nariño, Fredy Andrés Gámez, confirmó que el laboratorio no contaba con ningún tipo de autorización legal, pero subrayó que, independientemente de la ilegalidad de la actividad, “siempre deben respetarse los derechos humanos y el derecho a la vida”. Las autoridades regionales continúan con las labores de investigación y atención a los sobrevivientes, quienes reciben tratamiento médico especializado debido a la gravedad de sus lesiones.
Según información oficial, las víctimas trabajaban para la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, una disidencia de las extintas FARC que no se acogió al Acuerdo de Paz de 2016 y que actualmente mantiene diálogos con el gobierno del presidente Gustavo Petro. El propio grupo armado reconoció su responsabilidad indirecta en el hecho, al señalar en un comunicado que el incendio se produjo por “fallas humanas al manipular cilindros de gas”, lo que provocó que el lugar se incendiara en cuestión de segundos.
El departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador, ha sido durante décadas una de las zonas más estratégicas para la producción de hoja de coca y el tráfico de cocaína, principalmente hacia Estados Unidos, en esta región diversos grupos armados ilegales ejercen un fuerte control territorial, con el respaldo de carteles mexicanos, lo que ha dificultado los esfuerzos del Estado para erradicar los cultivos ilícitos y garantizar la seguridad de las comunidades.
Desde Tumaco, el presidente Gustavo Petro reaccionó al suceso cuestionando la presencia de un laboratorio de cocaína en una zona declarada de paz, en un discurso enfocado en la lucha contra los cultivos ilícitos, el mandatario reiteró la necesidad de transformar los territorios afectados por el narcotráfico mediante políticas integrales de desarrollo y seguridad.
El hecho ocurre en medio de un tenso contexto regional, marcado por el reciente anuncio del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de imponer un arancel del 30 % a productos colombianos, como parte de una guerra comercial motivada por acusaciones de falta de control del narcotráfico en la frontera común, el gobierno colombiano respondió con una medida arancelaria similar y defendió su estrategia contra los grupos ilegales.
El suceso se suma a las presiones internacionales, especialmente de Estados Unidos, que durante el último año ha cuestionado los avances de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. En ese contexto, el presidente Petro tiene previsto viajar a Washington el próximo 3 de febrero, donde se reunirá con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para abordar estrategias conjuntas contra el tráfico de drogas.
