Cuando el país apenas comenzaba a recuperarse de la escasez de pollo registrada a finales de 2025, una nueva disminución en la producción de las fincas avícolas vuelve a generar preocupación entre comerciantes y consumidores, la reducción en el abastecimiento ha provocado que la carne blanca, uno de los productos básicos de la dieta nacional, escasee nuevamente en los mercados, presionando una vez más el presupuesto de los hogares.
Comerciantes del sector aseguran que la baja en la producción ha afectado de forma directa el suministro regular del producto, lo que ha repercutido negativamente en sus ventas, según explican la cantidad de pollo que reciben actualmente es considerablemente menor en comparación con meses anteriores, una situación que les obliga a racionar la mercancía disponible o a incrementar los precios para poder sostener sus negocios frente a los costos operativos.
Esta realidad también golpea con fuerza a los consumidores, quienes señalan que el pollo, una de las proteínas más consumidas en los hogares dominicanos por su accesibilidad y versatilidad, se ha convertido nuevamente en un alimento difícil de costear, muchos compradores afirman que el aumento de precios limita su capacidad de compra y los obliga a reducir su consumo o a buscar alternativas más económicas.
Ante este escenario tanto comerciantes como clientes expresan su preocupación por la estabilidad del mercado avícola y esperan que las autoridades competentes, junto al sector productor, implementen medidas que permitan normalizar la producción, estabilizar los precios y garantizar el suministro de pollo en los distintos puntos de venta del país.
