lado diversos estudios señalan que puede tener usos terapéuticos, mientras que por otro lado su consumo recreativo conlleva riesgos, especialmente cuando se inicia a edades tempranas o se utiliza de forma frecuente.
Posibles beneficios para la salud
En contextos médicos controlados, el cannabis o algunos de sus componentes, como el CBD se ha utilizado para:
- Aliviar el dolor crónico
- Reducir náuseas y vómitos en pacientes con cáncer
- Estimular el apetito en personas con ciertas enfermedades
- Ayudar en el tratamiento de epilepsia resistente
- Disminuir síntomas de ansiedad o espasticidad muscular en casos específicos
Estos usos suelen estar regulados y supervisados por profesionales de la salud.
Riesgos y efectos negativos
Los expertos advierten que el consumo de cannabis también puede provocar:
- Dificultades de memoria y concentración
- Alteraciones en la salud mental, como ansiedad, depresión o episodios psicóticos
- Dependencia, especialmente con el uso frecuente
- Afectación del desarrollo cerebral en adolescentes
- Problemas respiratorios cuando se fuma
Además, el consumo prolongado o en grandes cantidades puede aumentar los riesgos para personas con antecedentes de trastornos mentales.
Debate y regulación
El debate sobre el cannabis continúa abierto en muchos países, donde se discute su legalización, regulación y uso medicinal, mientras algunos sistemas de salud reconocen sus aplicaciones terapéuticas, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de información clara, prevención y uso responsable.
