Fri. Jan 23rd, 2026

 Una investigación reciente sobre la velocidad máxima de algunos de los animales terrestres más grandes de la historia revela que dinosaurios saurópodos, mamuts y mastodontes se desplazaban significativamente más despacio de lo que se había estimado hasta ahora, el estudio, publicado en la revista Scientific Reports, contó con la colaboración de investigadores de las universidades de Queensland (Australia), Helsinki (Finlandia), Granada y Madrid (España).

El equipo de investigación, integrado por el arqueólogo de la Universidad de Granada Juan Manuel Jiménez Arenas y el profesor de geodinámica interna de la Universidad Complutense de Madrid Javier Ruiz, explicó que la velocidad de marcha de los animales depende de múltiples factores, incluyendo su tipo de locomoción y masa corporal, los animales plantígrados y graviportales, aquellos con patas columnares diseñadas para soportar grandes pesos, son notablemente más lentos que los digitígrados o ungulígrados, y a partir de los 100 kilos de peso, la velocidad máxima disminuye progresivamente conforme aumenta el tamaño del cuerpo. Un ejemplo claro son los elefantes actuales, que no superan los 25 km/h.

Hasta ahora, las estimaciones en paleontología se basaban en modelos matemáticos que agrupaban animales con anatomías muy distintas, lo que generaba sobreestimaciones significativas de la velocidad de especies extintas, según los investigadores, las ecuaciones tradicionales podían exagerar la velocidad real de un elefante hasta en un 70 %, un margen incompatible con reconstrucciones rigurosas del comportamiento ecológico de los grandes vertebrados del pasado.

Para corregir este sesgo, los científicos desarrollaron nuevos cálculos basados en datos empíricos de elefantes vivos, considerados los mejores análogos actuales de los grandes mamíferos y saurópodos prehistóricos, los resultados muestran que el mamut lanudo, con un peso de unas seis toneladas, podía alcanzar algo más de 20 km/h, mientras que el enorme Mammut borsoni, que llegó a pesar hasta 16 toneladas, apenas superaba los 15 km/h.

El estudio también analizó la velocidad de los mamuts que habitaron la cuenca de Orce (Granada, sur de España) el Mammuthus meridionalis, contemporáneo de los primeros humanos de Eurasia occidental, se movería a un máximo de 18 km/h, incluso en ejemplares excepcionales como el conocido ‘Titán del Pleistoceno’, que pudo alcanzar las 14 toneladas.

En cuanto a los dinosaurios gigantes, los resultados fueron aún más sorprendentes. El Argentinosaurus hiunculensis, uno de los animales terrestres más pesados conocidos con unas 75 toneladas, no habría superado los 10 km/h, mientras que el europeo Turiasaurus riodevensis, hallado en Teruel y con un peso estimado de 42 toneladas, alcanzaría como máximo 11,8 km/h.

Estos valores colocan a los grandes mamíferos y dinosaurios extintos en velocidades comparables, e incluso inferiores, a la marcha atlética humana de élite, muy lejos de los grandes velocistas actuales, el estudio redefine las capacidades atléticas de los gigantes del pasado y subraya la importancia de utilizar modelos matemáticos basados en la biomecánica real de animales vivos para reconstruir sus movimientos.

Gracias a estos avances, los paleontólogos ahora pueden reconstruir con mayor fidelidad cómo se desplazaban, migraban y utilizaban su entorno algunas de las especies más impresionantes que han habitado la Tierra, ofreciendo un panorama más realista de la vida prehistórica y sus limitaciones físicas.

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